2 de agosto de 2014

La magia infantil

La magia para niños es una parte especializada de la magia de salón, destinada al entretenimiento de los más pequeños. Se realiza habitualmente en fiestas de cumpleaños, primeras comuniones, centros escolares, casetas de feria, asociaciones, o como parte de actividades de animación sociocultural. Frecuentemente, es casi el único tipo de magia al que muchos tendrán acceso en directo a lo largo de su vida, aparte de la que puedan ver en televisión. Generalmente, la magia para niños toma un carácter cómico o humorístico.

Naturalmente, al hablar de magia para niños nos estamos refiriendo a la magia que se realiza con ese público como destinatario, diferente de la magia realizada por niños o jóvenes, como aficionados, asociada muchas veces a populares juegos o cajas de magia, con la que muchos ilusionistas hoy adultos se iniciaron de pequeños. No obstante, iniciarse en la magia tiene beneficios para los niños.

Muchos magos tienen un particular respeto a realizar magia para niños. Algunos de ellos consideran el público infantil como el más difícil. Un aspecto fundamental de la ejecución de la magia es la distracción del espectador, o misdirection en inglés. El público adulto es propenso a prestar más atención a lo que escucha antes que a lo que ve, y además a veces los adultos resultan hasta más fáciles de engañar, ya que no suelen esperar que se utilice un truco elemental como parte de la rutina. Sin embargo, los niños están mucho más pendientes de cada detalle lo que están viendo que de las palabras que el mago emplea para distraerlos. Por otra parte, la desinhibición de los niños hace que no tengan el más mínimo reparo en señalar cualquier error o incongruencia del mago durante su actuación, por lo que la ejecución de magia para niños puede convertirse en algo especialmente complicado.

Particularmente difícil es la realización de espectáculos de magia para un público de los diez u once años en adelante, hasta bien avanzada la adolescencia. Los pequeños, que acaban de dejar de creer en los Reyes Magos, no quieren sentirse engañados, y convierten la representación en un reto para ellos, al objeto de descubrir el engaño que les está haciendo el mago. Por el contrario, un público adulto, aun sabiendo que existe algún secreto ignorado (o incluso conocido) en el efecto, es más propenso a tomarse la magia como algo a mitad de camino entre el juego y el espectáculo y valorar una ejecución brillante o, incluso, una ejecución poco limpia adornada con arte, gracia o humor.

Existen muchas empresas y artistas que organizan espectáculos de magia en Sevilla, especialmente dirigidos a los niños.

Los magos que hacen espectáculos para niños utilizan diversas técnicas en sus actuaciones. Muchas veces, se utiliza el falso fallo, en el que se aparenta haber cometido un error, como forma de misdirection.

El estilo utilizado para la magia de niños es a menudo cómico, con elementos de atrezo grandes, de vivos colores o estravagantes, y no es raro que el ejecutante vista como payaso en el espectáculo. El humor es mejor vehículo para crear la atmósfera adecuada en la magia para niños que el misterio. No es habitual que se empleen cartas, dado que puede darse el caso que los niños no puedan identificar adecuadamente las figuras e incluso los palos, especialmente si se utiliza la baraja francesa. Una cuestión problemática es la conveniencia de utilizar a la mayor cantidad posible de niños como asistentes, siempre que sea posible, dado que casi todos quieren "salir".

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